El Pentágono dio a conocer que recuperó el cadáver de un soldado de fuerzas especiales que desapareció en Afganistán hace dos semanas.

El cadáver del comando fue hallado este lunes, dos días después que militantes talebanes dijeron que lo habían capturado y asesinado.

Las autoridades estadounidenses dicen que todo sugiere que el soldado murió en batalla y que no había sido capturado.

El militar estadounidense era un Navy Seal, miembro de la unidad élite de operaciones especiales de la Armada que había sido enviado a la provincia de Kunar, un área escarpada del este de Afganistán.

Uno de los SEALS fue rescatado el tres de julio, un día antes que los cuerpos de otros dos militares de esa unidad fueran recuperados.

El Pentágono dijo que el equipo de fuerzas especiales llevaba a cabo una misión general de reconocimiento, debido al temor de que el Talebán y al-Qaeda se estarían reagrupando en la región.

En un hecho separado este lunes, funcionarios estadounidenses dijeron que se lleva a cabo la búsqueda cerca de Kabul de cuatro hombres descritos como peligrosos combatientes enemigos, quienes se fugaron de un centro de detención en la Base Aérea de Bagram.