La Administración Bush dio a conocer que liberará petróleo de la reserva nacional para ayudar a las refinerías afectadas por el huracán Katrina.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Samuel Bodman, dijo que se hará un anuncio oficial, más tarde, en el cual se especificará cuánto petróleo será puesto en circulación.

La reserva petrolera estratégica del gobierno estadounidense contiene casi 700 millones de barriles de crudo, almacenado en inmensas cavernas subterráneas.

Los precios mundiales del petróleo habían superado los 70 dólares el barril frente a las preocupaciones de los inversores respecto al impacto de Katrina en la producción de crudo y materiales refinados, como gasolina, en Estados Unidos.

El poderoso huracán obligó al cierre de refinerías clave y muchas plataformas petroleras en el Golfo de México y sus alrededores.

Aun antes del huracán, los precios mundiales del petróleo estaban altos, a raíz de la fuerte demanda que ponía peso excesisvo sobre productores y refinerías.