El mandatario ecuatoriano, Alfredo Palacio, fue el primer orador en la segunda jornada de reuniones en la Organización de las Naciones Unidas, este domingo.

El mandatario ecuatoriano dijo, y citamos, “Hoy nos reunimos los pueblos de la Tierra para celebrar 60 años de esperanza humana”.

Seis décadas después, aseguró el presidente Alfredo Palacio, podemos celebrar con Neruda, García Márquez, y la Madre Teresa.

No obstante, nuestro segundo milenio, afirmó Palacio, vive la realidad de una profunda pobreza, pueblos enteros condenados a ser desheredados migrantes, y el terrorismo acecha.

El mandatario ecuatoriano aseguró que llega a esta reunión, “desde la mitad del mundo”, con la esperanza de la renovación del sueño.

El presidente Alfredo Palacio, quien enfrenta diversas crisis en su país, propuso la creación de un nuevo orden mundial basado en la igualdad y el derecho.

El mandatario ecuatoriano dijo a que Ecuador le preocupa la asperción aérea de glifosato por parte de Colombia, si bien no nombró directamente a su país vecino. Pero sí solicitó un análisis para determinar el impacto real de esa asperción. El mandatario ecuatoriano sí dijo que solicitó a Colombia suspender la asperción aérea.

En cuanto a los objetivos de desarrollo del milenio, dijo el presidente Palacio, significan reiniciar la gestión de una humanidad más justa.

Los migrantes fueron motivo de atención por parte del presidente de Ecuador, quien dijo que corresponde a la ONU el rol de un nuevo Moisés, que conduzca a la gente a su patria. Para los hambrientos del tercer mundo no quedó ni siquiera la libertad de la revolución francesa de hace dos siglos, dijo Alfredo Palacio. La regularización de los sin papeles exige que el tema migratorio sea tratado en pie de igualdad, señaló el presidente de Ecuador.