Líderes de todo el mundo están aumentando sus esfuerzos de ayuda mientras resulta evidente la vasta extensión de los daños y pérdidas de vidas causadas por el devastador terremoto en la Cachemira.

Las Naciones Unidas establecieron centros en Paquistán para coordinar los esfuerzos internacionales de socorro para hasta medio millón de personas que necesitan refugio.

Las naciones de la OTAN están llevando a cabo una reunión de emergencia en Bruselas para discutir cómo su fuerza de paz en el vecino Afganistán puede ayudar a las víctimas del sismo.

Estados Unidos provee 50 millones de dólares, helicópteros y aviones militares de carta parea ayudar a los trabajadores de rescate en aldeas remotas, que sobrevivieron al movimiento telúrico.

Kuwait, rico en petróleo, anunció un conjunto de ayuda por valor de 100 millones de dólares. El Banco Mundial ofreció 20 millones de dólares.

El Banco para el Desarrollo del Asia ofreció 10 millones de dólares en ayuda inmediata, en tanto que la Unión Europea y Australia están dando cuatro millones cada una. China, Japón y Turquía están proveyendo equipos de rescate.

Japón también prometió el envío de personal médico y más de 200 mil dólares en provisiones.