Los restos óseos de un detenido desaparecido en la dictadura de Uruguay, entre 1973 y 1985, fueron encontrados, el martes, en un establecimiento rural en las cercanías de la ciudad de Pando, 23 kilómetros al este de Montevideo.

Los arqueólogos que trabajaban en el lugar desde principios de agosto, hicieron el hallazgo, sobre la base de información aportada por el jefe de la aeronáutica, Enrique Bonelli, quien había revelado el enterramiento clandestino de dos opositores muertos en sesiones de tortura.

El luens, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, ordenó informar a los jefes militares sobre el hallazgo.

En el establecimiento, actualmente de propiedad privada, habían sido sepultados los restos de los militantes comunistas Ubagesner Chávez Sosa y José Arpino Vega, de acuerdo con la información entregada al mandatario el 8 de agosto por la propia Fuerza Aérea.