La primera testigo iraquí testificó en el juicio de Saddam Hussein y de otros siete acusados.

La voz de la mujer fue electrónicamente distorsionada para proteger su identidad y ella permaneció oculta tras una cortina mientras rendía testimonio ante el tribunal especial hoy martes en Bagdad.

Llorando, la mujer recordó la forma en que fue torturada y obligada a desvestirse tras ser detenida por agentes de seguridad en la ciudad de Dujail, de mayoría chiíta, tras el intento de asesinato contra Saddam en esa localidad, en 1982.

El depuesto presidente iraquí podría enfrentar la pena de muerte si es condenado. Hussein permaneció sentado en silencio hoy, tomando notas durante el cuarto día de su procesamiento, mientras la mujer, identificada como “testigo A” describía su experiencia.

El lunes, dos testigos rindieron testimonios impactantes sobre asesinatos y torturas en Dujail, presuntamente ordenados por miembros del régimen de Saddam.