En Venezuela, legisladores del oficialismo dieron a conocer que las autoridades desarticularon lo que calificaron de un complot de sectores opuestos al gobierno, respaldados por las Agencia Central de inteligencia, CIA, para derrocar al presidente Hugo Chávez.

Este jueves, los legisladores reprodujeron conversaciones grabadas de lo que según ellos son antiguos y actuales oficiales del Ejército conspirando para asesinar a otros oficiales e incitar a la violencia como parte de un plan por sabotear las elecciones legislativas del domingo.

Las autoridades venezolanas también acusaron a la embajada de Estados Unidos en Caracas de estar involucrada en el presunto complot.

Un portavoz de la CIA, Paul Gimigliano, citado por la agencia de noticias Reuters dijo que las acusaciones del gobierno venezolano no tienen sentido.

Entretanto, un vocero de la embajada de Estados Unidos en Venezuela dijo que las acusaciones carecen de fundamento.

Líderes de la oposición venezolana también cuestionaron las acusaciones.

La mayoría de los partidos de la oposición boicotearon las elecciones, acusando a los funcionarios electorales de manipular las máquinas de votación y favorecer al presidente.

Chávez ha acusado a Estados Unidos de orquestar el boicot y varios complots para asesinarlo, acusaciones que Washington niega rotundamente.