La Casa Blanca urgió al Consejo de Seguridad de la ONU que mantenga su presión sobre Siria, luego que un informe implicara aún más a importantes funcionarios sirios en el asesinato del ex – primer ministro libanés, Rafik al Hariri.

El portavoz presidencial Scott McClellan, dijo este martes que Estados Unidos apoya la solicitud del investigador de la ONU, Detlev Mehlis, para ampliar la investigación del asesinato por otros seis meses.

Mehlis solicitó la ampliación el lunes, diciendo que su equipo ha hallado nueva evidencia que implica a Siria en el asesinato de Febrero.

El Consejo de Seguridad considerará hoy el informe de Mehlis. Entre tanto, en Beirut, los libaneses lamentaron la muerte el lunes del prominente legislador anti-Siria y director de un diario, Gibrán Tueni, asesinado por el estallido de un coche-bomba.

Muchas escuelas y negocios cerraron, en tanto la familia Tueni recibía las condolencias en una iglesia Ortodoxa Griega en el Este de Beirut.

Una coalición de grupos anti-Siria ha convocado a un paro general de actividades el miércoles para coincidir con el funeral.