El presidente Bush aceptó responsabilidad por la decisión de ir a la guerra con Iraq basado en información de inteligencia equivocada, y dijo que aún sigue siendo la decisión correcta.

Bush dio el cuarto de una serie de discursos sobre Iraq en vísperas de las elecciones parlamentarias en ese país.

Los discursos persiguen el propósito de impulsar el apoyo del público estadounidense a la guerra.

Bush dijo que las elecciones son un “momento crítico” en la historia, luego del cual Iraq será la única democracia constitucional en el mundo árabe.

Pero añadió que los terroristas no abandonarán sus actividades luego de las elecciones de esta semana.

Líderes demócratas del Senado llevaron a cabo una conferencia de prensa previa al discurso, diciendo que el Presidente aún no ha logrado ponerse a nivel del pueblo estadounidense o establecido una verdadera estrategia para el éxito.

El líder de la minoría en el Senado, Harry Reid dijo que 41 miembros de dicho cuerpo –todos demócratas—enviaron una carta al presidente Bush pidiéndole que “haga que las cosas funcionen bien en Iraq” luego de las elecciones.

El presidente señaló que algunos en Washington están pidiendo una rápida retirada estadounidense de Iraq, y añadió que él ha escuchado cuidadosamente todos los argumentos, pero concluyó que establecer un límite artificial para una retirada, sería un desastre.