La Casa Blanca no ha comentado públicamente hasta ahora sobre un informe publicado acerca de que la Agencia de Seguridad Nacional llevó a cabo una vigilancia más amplia de correos electrónicos y conversaciones telefónicas sin ordenes tribunalicias, de lo que la Administración ha reconocido.

El diario The New York Times cita a funcionarios y ex funcionarios del gobierno según los cuales la ASN tuvo acceso a comunicaciones nacionales e internacionales con la ayuda de empresas de telecomunicaciones.

Esas compañías no fueron identificadas, pero señala que ellos han estado acumulando información sobre patrones de llamadas desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Se informa que funcionaros de la ASN han estado analizando la información con la esperanza de encontrar terroristas.

La Administración Bush ha estado sometida a un intenso escrutinio por haber autorizado, sin órdenes de tribunales, la vigilancia de lo que el gobierno dice son sólo llamadas y correos electrónicos internacionales hacia y desde Estados Unidos.

El programa de espionaje domestico ha generado una fuerte crítica del Congreso.