Según informes periodísticos, el misil estadounidense que la semana pasada estalló en el Este de Paquistán mató a por lo menos tres importantes líderes de al-Qaeda, incluyendo un experto en armas químicas.

Fuentes paquistaníes no identificadas habrían dicho que uno de los muertos es Midhat Mursi, también conocido como Abú Khabab al-Masri, un experto en armas químicas que presuntamente dirigió un campamento de entrenamiento de al-Qaeda en Afganistán.

Estados Unidos había ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares por su captura.

También se reportó la muerte del yerno del líder número dos de al-Qaeda, Aymán al-Zawahiri.

El tercero de los muertos fue un egipcio, Abú Obaidah al-Misri, jefe de las operaciones de insurgentes en la provincia afgana de Kunar.

El 13 de enero un ataque con un misil ocurrió en la región tribal paquistaní de Bajaur, que limita con la provincia de Kunar.

Entretanto, a apenas 90 kilómetros del lugar del ataque, la policía detuvo a más de 10 personas que se cree tienen vínculos con grupos extremistas proscritos.

Medios de prensa paquistaníes dicen que varios extranjeros se encuentran entre los detenidos.