Autoridades iraquíes han levantado un toque de queda impuesto en Bagdad luego que surgiera violencia sectaria después del atentado explosivo contra un lugar sagrado chiíta.

Pero un ataque de mortero contra un vecindario chiíta dio muerte a cuatro personas este lunes.

A medida que las personas comenzaron a desplazarse en la ciudad capital, el mayor bloque político sunita en el Parlamento (el Frente para la Concordia Nacional) dijo que está listo para unirse a conversaciones sobre la formación de un nuevo gobierno si las mezquitas sunitas, presuntamente confiscadas por los chiítas, les son devueltas.

Autoridades estadounidenses aún esperan tener noticias acerca de la periodista norteamericana secuestrada, Jill Carroll.

El embajador estadounidense en Iraq, Zalmay Jalilzad, ha dicho que ella está viva y que el Ministerio del Interior de Iraq es optimista acerca de su liberación.

Pero el tiempo límite establecido por sus secuestradores se venció el domingo. Mañana martes se reanudará el juicio a Saddam Hussein.

Uno de sus abogados dijo que el derrocado presidente puso fin a una huelga de hambre de 11 días.