La productividad de los trabajadores estadounidenses declinó en los últimos tres meses de 2005, por primera vez en más de cuatro años.

Los costos laborales se elevaron durante el mismo periodo. La productividad es un factor clave que determina los estándares de vida.

El aumento en la productividad implica que las empresas pueden pagar más dinero a sus trabajadores sin impulsar una inflación. Cuando la productividad baja, puede ser señal de una baja en los estándares de vida.

Durante el trimestre octubre-diciembre, la productividad estadounidense -es decir, la cantidad de producción por hora de trabajo- cayó a una tasa anual de 0,5 por ciento.

La última declinación aconteció el primer trimestre de 2001, cuando el país cayó en una recesión.

Algunos analistas creen que la reciente baja en la productividad es temporal, y está impulsada por los huracanes y por el creciente precio de la energía.

Analistas prevén que la productividad estadounidense mejorará en el primer trimestre de 2006.