La gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, firmó una orden ejecutiva que expande la presencia de la Guardia Nacional en la frontera con México para combatir la inmigración ilegal y los delitos relacionados con esa actividad.

La mandataria dijo, el miércoles, que los soldados de la guardia proporcionarán apoyo a las autoridades y que no militarizará la frontera.

Napolitano afirmó que y citamos “no estamos en guerra con México”.

Arizona ya tiene emplazados 170 miembros de la Guardia Nacional en la frontera, asistiendo a funcionarios federales y estatales en las gestiones anti drogas y otras labores.

En agosto del año pasado, Napolitano y el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, declararon estado de emergencia a lo largo de su frontera con México.

Ambos acusaron al gobierno federal de Estados Unidos de no hacer lo suficiente para controlar el tráfico de drogas, el contrabando de inmigrantes y la actividad de pandillas criminales.

La más reciente orden de Napolitano tiene lugar mientras el Senado de Estados Unidos debate una polemica reforma a las leyes de inmigración con el objeto de fortalecer la seguridad fronteriza.