Miembros de una tribu pro-talibán en la región de Waziristán del Norte, en Pakistán, quemaron decenas de diarios porque las publicaciones no les describieron como combatientes religiosos.

Funcionarios dijeron que los sospechosos militantes detuvieron una furgoneta que transportaba diarios en idiomas urdu e inglés y quemaron las copias. Los atacantes dijeron que los diarios son tendenciosos respecto a ellos porque les califican de “malhechores” en lugar de “muyahedines” o guerreros religiosos como ellos prefieren.

 Autoridades pakistaníes usan el término “malhechores” para referirse a una amplia variedad de insurgentes. Los mismos incluyen miembros de grupos religiosos extremistas, militantes tribales en el complicado suroeste y militantes islámicos en el noroeste.