Puerto Rico enfrenta el peligro de una suspensión parcial del gobierno, este lunes, mientras los políticos tratan de resolver la crisis presupuestaria del estado asociado.

La isla caribeña, estado asociado de Estados Unidos, enfrenta un déficit cercano a los mil millones de dólares para el año fiscal que concluye el 30 de junio.

El gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vila, indicó que, a menos que consigan un acuerdo de última hora respecto a nuevos impuestos, una línea de crédito complementaria u otro plan de financiamiento de emergencia, tendrá que cerrar colegios públicos y reducir los salarios de unos 100 mil empleados públicos.

Acevedo Vila señaló que los servicios esenciales de salud y seguridad continúan operando.

El gobernador y la legislatura, controlada por la oposición, han estado batallando respecto a los detalles de un plan tributario para elevar los fondos operacionales.

Ambas partes instaron a aplicar impuestos de compra y venta, que sería la primera vez que se aplicarían en Puerto Rico.