Estados Unidos condenó la continua represión de disidentes cubanos por parte del régimen de Fidel Castro.

El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo en una declaración, el lunes, que el gobierno cubano recientemente envió turbas para intimidar y acosar a disidentes pacíficos como Hilda Molina, Félix Bonne y miembros de la familia Sigler Amaya.

McCormack dijo que el 25 de abril, otra disidente, Marta Beatriz Roque, fue atacada en su residencia y se le impidió asistir a un acto patrocinado por Estados Unidos.

También destacó el caso de Francisco Chaviano, quien fue arrestado en 1994, y sentenciado a 15 años de prisión por cargos que incluyen revelación de secretos de estado.

La declaración tiene lugar semanas después del tercer aniversario de la ola represiva del gobierno cubano contra los disidentes, durante la cual 75 personas fueron arrestadas.

Sesenta personas siguen tras las rejas luego de lo que ha sido calificado como la represión de la “Primavera Negra”.

McCormack indicó que Estados Unidos reitera su apoyo a lo que describió como “valientes individuos” y a todos aquellos en Cuba que están siendo privados de la libertad que desean y merecen.