El Senado de Estados Unidos comenzó a deliberar una reforma inmigratoria, un día después que el presidente Bush pidió a los legisladores que promulguen una serie de reformas generales que contemple seguridad fronteriza y un programa de trabajadores huéspedes.

El Senado votó este martes contra la eliminación del programa de trabajadores huéspedes, una de varias enmiendas que debatieron cuando tratan de finalizar un proyecto de ley antes de fin de este mes.

La legislación aprobada por el Senado tendrá que ser reconciliada con un plan legislativo aprobado por la Cámara de Representantes en diciembre pasado. Esa ley convertiría en delito vivir ilegalmente en Estados y pide la construcción de una valla a lo largo de la mayor parte de la frontera de Estados Unidos con México.

El presidente Bush nuevamente pidió hoy que se incorpore un programa de trabajadores huéspedes en cualquier legislación. También rechazó una amnistía o deportaciones masivas en contra de inmigrantes indocumentados que ya residen en Estados Unidos.