En Brasil, las autoridades dijeron que debido a la violencia desatada en el estado de San Pablo desde el viernes, el número de víctimas fatales llegó a más de 100.

La policía informó que San Pablo aparentemente está retornando a la normalidad este martes, con el funcionamiento de una parte del transporte público . Residentes respetaron la medida de toque de queda autoimpuesto el lunes por la noche.

El gobernador de San Pablo, Claudio Lembo recibió la oferta de asistencia federal para lidiar con la situación, pero hasta ahora declinó aceptarla. La violencia comenzó el viernes cuando pandilleros abrieron fuego contra estaciones de policía e iniciaron rebeliones en varias penitenciarías del Estado.

La policía dijo que los pandilleros ordenaron los ataques en protesta por haber transferido a líderes pandilleros a prisiones de máxima seguridad.