En Canadá, las autoridades dieron a conocer que es posible que se produzcan más arrestos a medida que salgan a relucir más detalles sobre un presunto complot terrorista para destruir objetivos históricos y turísticos en Ottawa, la capital, y Toronto, ambas en la provincia de Ontario.

Hay 17 acusados en el caso, 12 adultos y cinco jóvenes, todos musulmanes residentes de Canadá, de quienes se dice comparten un interés por la ideología radical.

El presidente Bush y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, discutieron el caso por teléfono, el lunes, pero no se dieron más detalles.

Los cargos específicos contra los sospechosos podrían emerger en las próximas horas, durante una audiencia de fianza.

Extraoficialmente se conoció que la torre CN, de Toronto, y la Torre de la Paz, del parlamento canadiense, en Ottawa, podrían haber sido los objetivos de los sospechosos.

Según las autoridades, no hay indicios de que se hayan planificado ataques fuera de Ontario.

Sin embargo, los investigadores estudian si hay conexiones posibles entre los sujetos detenidos en Canadá y sospechosos de terrorismo detenidos en Estados Unidos, Bangladesh, Bosnia y Herzegovina, Gran Bretaña, Dinamarca y Suecia.