El presidente Bush retornó a Estados Unidos tras un viaje de tres días a Europa, que concluyó en Budapest, con un tributo a las víctimas de la revolución húngara de 1956.

Bush dijo, el jueves, que los patriotas húngaros desafiaron a la Unión Soviética para exigir elecciones libres y el fin de la dictadura.

El gobernante estadounidense indicó que el Ejército rojo aplastó el levantamiento de 1956, pero no la sed del pueblo húngaro por la libertad.

Bush agregó que Hungría debe servir como ejemplo a quienes valoran la libertad.

El mandatario norteamericano también asistió a una cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea en Viena, donde dijo que los gobernantes están unidos en su meta de impedir que Irán obtenga armas nucleares.