El presidente Bush acusó a Siria de tratar de reafirmar su control sobre el Líbano.

Después de informar a miembros del Congreso sobre la cumbre del G-8, el Jefe de Estado dijo que la comunidad internacional debería exigir que Siria ponga fin a su apoyo a Hezbollah.

Bush defendió el derecho de Israel a defenderse, pero exhortó a las autoridades israelíes a tomar en cuenta la necesidad de que el gobierno libanés sobreviva.

El mandatario dijo que Hezbollah es la “raíz” del problema, y señaló que la presente crisis comenzó cuando el grupo extremista tomó de rehenes a dos soldados israelíes.

Posteriormente, Bush discutió la situación humanitaria en el Líbano, con el rey Abdallah de Arabia Saudita, en una conversación telefónica.

El martes, el Senado estadounidense aprobó una resolución en la que condena a Hezbollah, a Hamas y a los Estados que los apoyan.

La medida también respalda el derecho de Israel a defenderse. Está previsto que la Cámara de Representantes someta a votación una medida similar, hoy miércoles.