Las autoridades de Colombia informan que otros 745 paramilitares derechistas de las Auto Defensas Unidas entregaron sus armas como parte de un acuerdo de paz con el gobierno.

La desmovilización se llevó a cabo en una ceremonia, el martes, en el occidental departamento del Chocó.

Más de 30 mil insurgentes han entregado las armas bajo los términos de un acuerdo que establece sentencias de prisión reducidas por crímenes que incluyen tortura y masacres.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, advirtió a los líderes paramilitares desmovilizados que respeten los términos del pacto o enfrentaran sanciones que incluyen la extradición a los Estados Unidos por cargos de narcotráfico.

El proceso de paz entró en crisis, en mayo pasado, después que la Corte Constitucional de Colombia anuló disposiciones clave del acuerdo.

La Corte invalidó las partes de la llamada Ley de Justicia y Paz, que establecían que los insurgentes que se rendían no servirían condenas de más de 8 años de cárcel por sus crímenes.

Grupos de derechos humanos han acusado a los paramilitares de cometer algunas de las peores atrocidades en los 42 años de conflicto civil en Colombia, el cual también involucra a rebeldes izquierdistas.