En Iraq, hoy, viernes, equipos de búsqueda y rescate están sacando cadáveres de destruidos edificios, después que una andanada de cohetes y bombas, en Bagdad, causara la muerte de por lo menos 64 personas, el jueves.

El ataque, que las autoridades dijeron incluyó explosivos colocados en apartamentos, causó heridas a más de 250 personas.

La serie de explosiones tuvo lugar durante media hora en áreas principalmente chiítas de la capital.

Los ataques coordinados ocurrieron durante la intensificada represión estadounidense-iraquí en toda la capital, destinada a detener la violencia sectaria.

Anteriormente, el jueves, el primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki, dijo que esperaba que las fuerzas iraquíes pudieran tomar responsabilidad por la seguridad en la mayor parte del país para fin de año.

Agregó que la provincia de Dhi Qar será entregada a las fuerzas iraquíes, el mes próximo.