Un hombre canadiense que fue erróneamente arrestado en Estados Unidos, bajo sospechas de terrorismo, y presuntamente torturado en Siria, exige una disculpa de los gobiernos de Ottawa y Washington por haberle quitado casi un año de su vida.

Maher Arar dijo el martes que también quiere que Estados Unidos retire su nombre y el de sus familiares de su lista de sospechosos de terrorismo.

Un informe del gobierno canadiense dado a conocer el lunes dice que la policía federal entregó información falsa a las autoridades de Estados Unidos, la cual habría sugerido que Arar estaba vinculado con la red terrorista al-Qaeda.

Esa información llevó al arresto de Arar, en 2002, en Nueva York, durante una escala en un viaje aéreo.

El informe dice que el canadiense fue detenido y torturado en Siria, y luego liberado en 2003.

El secretario de Justicia estadounidense, Alberto González, ha negado que Estados Unidos tenga responsabilidad en el caso.