El ex presidente iraquí, Saddam Hussein, fue expulsado de un tribunal de Bagdad, por segunda vez en una semana, luego de objetar su juicio por cargos de genocidio.

El juez que preside la causa tomó la medida hoy, lunes, luego de que el ex líder se quejara de que ya no quería estar en una jaula.

Saddam se refería al sitio donde se sientan los acusados.

Saddam y otras seis personas son acusadas de haber llevado a cabo una campaña genocida contra los kurdos iraquíes a fines de la década de 1980.

Antes de que Saddam fuera expulsado, el tribunal escuchó el testimonio de un anciano kurdo.

Éste afirmó haber sido testigo del bombardeo aéreo iraquí contra una aldea del norte del país, en lo que fue aparentemente un ataque con gas.

El hombre señaló que sintió un olor muy extraño a medida que se acercaba a la aldea y tuvo problemas para respirar.

El individuo agregó que, posteriormente, las fuerzas iraquíes lo enviaron a él y a su familia a una prisión, donde observó cómo un grupo de guardias dio muerte a golpes a un hombre.