En Estados Unidos se abrieron las urnas para las elecciones de medio período, que determinarán entre otras cosas qué partido controlará el Congreso.

Encuestas nacionales han sugerido que hay un amplio apoyo para los demócratas en la oposición.

Sin embargo, los sondeos más recientes indican que varias contiendas clave están más reñidas de antes. Los dos partidos están concentrando sus esfuerzos en llevar a sus seguidores a las mesas de votación.

Fuertes lluvias pronosticadas para el noroeste y sureste de la nación podrían afectar la participación del electorado.

Las elecciones de este martes incluyen contiendas por la gobernación en 36 estados, junto con preguntas al electorado sobre temas que van desde el aborto, al matrimonio entre homosexuales y a la investigación de células madre.

El presidente Bush y la Primera Dama de EE.UU. Laura Bush votaron esta mañana en Crawford, Texas y en las próximas horas regresarán a Washington.

El lunes el presidente hizo campaña en los estados de Florida, Arkansas y Tejas. Bush instó a los estadounidenses votar por los republicanos si valoran la seguridad propia y si quieren bajos impuestos.

Pese a que el mandatario no es candidato en estas elecciones, él ha hecho campaña a favor de los republicanos.

El partido Republicano tiene la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado.

Los demócratas han apelado a los electores para que voten por el cambio en Washington, encuestas recientes sugieren que la guerra en Iraq es el tema que más preocupa a los estadounidenses.

Los miembros de la Cámara de Representantes sirven por dos años y son elegidos todos al mismo tiempo.

Los senadores sirven por seis años, y una tercera parte de los escaños es elegida cada dos años.