Decenas de miles de partidarios del gobierno libanés manifestaron en el centro de Beirut para conmemorar el segundo aniversario del asesinato del primer ministro Rafik al-Hariri.

Los manifestantes en la enorme protesta de hoy, miércoles, en la Plaza de los Mártires, ondeaban banderas y globos.

Oradores, protegidos por vidrios blindados, pidieron la aprobación de un tribunal internacional para enjuiciar a los asesinos de al-Hariri.

La multitud permaneció en silencio cuando doblaban las campanas de una iglesia cercana y el alminar de una mezquita a las 12:55 de la tarde, hora local, el momento en el que hizo explosión la bomba que causó la muerte de al-Hariri, hace dos años.

Las personas que hablaron en la manifestación responsabilizaron a siria por el asesinato.

Sa’ad, hijo de al-Hariri y actual presidente del Parlamento libanés, instó a que un tribunal internacional juzgue a los asesinos de su padre.

Las autoridades libanesas emplazaron cientos de soldados y policías para vigilar la plaza y evitar posibles actos de violencia entre activistas pro y anti gobierno.

Manifestantes anti gubernamentales encabezados por el grupo militante chiíta Hezbollah han acampado en el área desde diciembre, tratando de derrocar al gobierno pro occidental del primer ministro Fuad Siniora.