El Departamento de Defensa de Estados Unidos está investigando la atención médica que reciben soldados heridos en las principales instalaciones militares de salud en el área de Washington.

Un comunicado de prensa del Pentágono indica que la investigación se realizará en el Centro Médico Walter Reed del Ejército y en el Centro Médico Naval de Bethesda, en las afueras de Washington DC.

La entidad también está investigando los procedimientos administrativos y el cuidado de salud después que los soldados salen de esas instalaciones.

El fin de semana el diario The Washington Post informó sobre las pésimas condiciones de atención a los soldados que regresan de las guerras de Iraq y Afganistán.

El portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whitman, dijo que las instalaciones proveen el mejor cuidado posible y que las autoridades están trabajando para mejorar la situación.

Whitman agregó que altos funcionarios no estaban al tanto de muchos de los problemas identificados por el diario capitalino.