Delegados de más de 40 países se encuentran reunidos en Oslo con la idea de promover el apoyo para prohibir el uso de bombas de racimo.

Noruega organizó la conferencia de gobiernos y grupos activistas, después que las conversaciones de Ginebra, en noviembre pasado, no generaron ningún acuerdo.

El polémico tipo de bombas explota en el aire y disemina pequeños grupos de explosivos en una gran área.

Muchas de las bombas pequeñas no explotan al hacer impacto y pueden continuar siendo una amenaza para la población civil mucho tiempo después de finalizado un conflicto.

Varias naciones importantes que se oponen a la prohibición del dispositivo, incluso Estados Unidos e Israel, no asistieron a la conferencia.

Israel empleó bombas de racimo fabricadas por Estados Unidos durante el conflicto del año pasado contra el movimiento Hezbolá en el Líbano.