El más alto tribunal de la ONU dictaminó que Serbia no evitó el genocidio de musulmanes bosnios en Srebrenica, pero que el país no tuvo responsabilidad directa por la masacre de 1995.

La Corte Internacional de Justicia, en La Haya, emitió su dictamen, hoy, lunes.

No obstante, la Corte criticó severamente a Serbia, diciendo que sus gobernantes no usaron su clara influencia para evitar el genocidio.

La Corte también rechazó una solicitud de Bosnia para compensación financiera.

Bosnia y Herzegovina presentó una demanda acusando a lo que era entonces Yugoslavia de planificar la limpieza étnica generalizada de musulmanes bosnios y croatas durante el conflicto de los Balcanes en la década de los años 90.

Una decisión a su favor hubiese obligado a Serbia a pagar miles de millones de dólares en reparaciones.

El Tribunal Internacional para la exYugoslavia ya había condenado a varios individuos por crímenes de guerra, incluyendo genocidio, durante la guerra en Bosnia.

En julio de 1995, soldados bosnio-serbios mataron a ocho mil hombres y niños musulmanes inermes, ignorando una declaración de la ONU que convertía a Srebrenica en un refugio seguro para civiles musulmanes.

Ésta se considera la peor atrocidad cometida en Europa, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.