El presidente Bush dijo, ayer, lunes, que la nación está conmocionada y entristecida por los tiroteos en la universidad Virginia Tech.

Desde la Casa Blanca, Bush dijo que las escuelas deben ser un lugar seguro, un santuario y un lugar para aprender y cuando eso se viola, el impacto se siente en todos los salones de clase y comunidades estadounidenses.

El mandatario ofreció ayuda federal en la investigación y asistencia para aquellos afectados por los tiroteos.

La Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos observaron un momento de silencio por las víctimas de los tiroteos.

El presidente de Virginia Tech, Charles Steger, calificó la masacre como una tragedia enorme.

El gobernador de Virginia, Timothy Kaine, quien recién había llegado a Tokio para una gira de negocios de dos semanas, interrumpió su visita y retornó a Estados Unidos.

Kaine calificó los tiroteos como un día amargo para Virginia. Desde Tokio, el gobernador declaró estado de emergencia y ordenó que las banderas ondeen a media asta.

En Londres, la reina Isabel dijo que está consternada y entristecida por los tiroteos.

La reina tiene previsto visitar Virginia, el mes próximo, para la conmemoción del cuarto centenario de Jamestown, la primera colonia inglesa permanente en Estados Unidos.