La policía iraquí informó que un coche bomba suicida en un distrito chiíta de Bagdad, este jueves, mató a por lo menos 11 personas e hirió a más de 20.

El ataque tuvo lugar un día después de una ola de ataques en áreas principalmente chiítas de la capital iraquí mataran a 190 personas e hirieran a más de 200.

El primer ministro de Iraq, Nouri al-Maliki, condenó la matanza del miércoles, y calificó a los atacantes como “soldados de Satanás”.

También ordenó el arresto de un coronel del Ejército iraquí a cargo de la seguridad del área del mercado Sadriyah, que fue el sitio del mortal ataque.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, calificó los ataques como “espantosos”, pero manifestó que estos atentados no tendrán efecto en los esfuerzos desplegados por Estados Unidos para mejorar la seguridad en Bagdad.