La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, ha insinuado que resistirá una citación del Congreso para que testifique acerca de las razones de la Administración Bush para invadir Iraq.

Rice dijo a la prensa en Oslo, Noruega, que ella, y citamos “ha respondido, respondido y respondido” a interrogantes acerca de lo que ella sabía sobre la posición de la Administración respecto a que Iraq había tratado de obtener uranio de Níger, con el fin de fabricar armas nucleares.

Posteriormente se comprobó que esa información era falsa. La jefa de la diplomacia estadounidense fue la Asesora de Seguridad Nacional del presidente Bush, en su primer período, cuando Washington comenzó a planificar el derrocamiento de Saddam Hussein.

Ella afirma que toda discusión con el mandatario acerca de ese tema está protegida por el privilegio ejecutivo, y que no tiene la obligación de testificar ante el Congreso.

La Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, dominada por los demócratas, aprobó la citación ayer, miércoles, en una votación de 21 a 10.

Rice afirma que le complacerá responder, por escrito, a cualquier pregunta que tenga la comisión.