Un jurado de Londres condenó a cinco británicos por planear ataques con bomba en Gran Bretaña.

El panel exoneró a otros dos acusados.

Durante el juicio de un año, los fiscales dijeron que los hombres planeaban utilizar 600 kilos de fertilizante de nitrato de amonio con el fin de fabricar explosivos para atacar un club nocturno en Londres, además de centrales de energía y un centro comercial.

Los acusados rechazaron los cargos.

La información revelada durante el juicio expuso las conexiones entre los condenados y otros que efectuaron un ataque explosivo contra el sistema de tránsito de Londres en julio de 2005.

Los acusados fueron arrestados en marzo de 2004 durante una operación a gran escala en Londres.