En Francia, las autoridades informan que por tercera noche consecutiva se registraron aislados actos de violencia después de la elección del conservador Nicolás Sarkozy como Primer Mandatario de la nación.

François Hollande, presidente del Partido Socialista Francés, derrotado en las elecciones, hizo un llamado a la calma, diciendo que la única forma de reaccionar ante el enojo, la decepción y la frustración era participando en la votación.

Francia tendrá elecciones legislativas el mes próximo para determinar si Sarkozy tendrá la mayoría parlamentaria necesaria para realizar su programa de gobierno.

Tanto el domingo por la noche como el lunes, cientos de manifestantes rompieron ventanas, incendiaron coches y se enfrentaron con la policía en varias de las principales ciudades francesas.

Tras los actos de violencia, la policía arrestó más de 700 manifestantes.