El gobierno de Gran Bretaña dio a conocer planes para modificar las leyes anti-terrorismo, instando a negociaciones con el Parlamento orientadas a prolongar el tiempo que sospechosos de terrorismo pueden ser detenidos sin cargos.

El secretario del Interior, John Reid, dijo hoy, jueves, que desea trabajar con la oposición sobre las propuestas que permiten que la grabación de llamadas telefónicas sea usada como evidencia, y medidas que den a la policía el poder de detener e interrogar a la gente al azar.

Los analistas dicen que el tema más polémico es probablemente el relacionado con las propuestas para extender a 28 días el límite que se da a los detectives para interrogar a presuntos sospechosos, sin presentar cargos.