Una corte de apelaciones en Estados Unidos falló que el gobierno del presidente Bush no puede detener a un acusado agente de al-Qaeda, en territorio estadounidense, sin presentar cargos.

En una decisión de dos a uno, el lunes, la Corte de Apelaciones del Cuarto Circuito, en Richmond, Virginia, decidió que el gobierno estadounidense no puede someter a Ali Saleh Kahlah al-Marri a detención militar indefinida, aún si ha sido designado como “combatiente enemigo”.

La opinión mayoritaria dijo que en Estados Unidos, las Fuerzas Armadas no pueden detener y encarcelar a civiles, y, mucho menos, encarcelarlos indefinidamente.

La corte de apelaciones también falló que al-Marri no puede ser despojado de su derecho constitucional de enfrentar a sus acusadores en un tribunal.

El Departamento de Justicia expresó decepción por la decisión y dijo que pedirá al panel completo de 13 jueces de la corte que reconsidere el fallo.