Las agencias de noticias oficiales del gobierno de China criticaron a funcionarios de gobiernos locales y a la policía, acusados de permitir presuntamente el trabajo forzado en muchos hornos de ladrillo en la región central de China.

La agencia oficial Xinhua acusa, este lunes, al Departamento de Supervisión Laboral, en la provincia de Shanxi, de participar en el comercio de trabajo de menores y de alertar a los propietarios de los hornos que estaban bajo investigación Xinhua dice que los infractores deben ser severamente castigados.

Las autoridades chinas, alertados por medios de prensa locales y por padres preocupados, han llevado adelante operativos en miles de fabricas en las provincias de Shanxi y Henan durante el mes pasado.