Un atentado explosivo en Buenaventura, un área turística de la principal ciudad portuaria de Colombia, provocó la muerte de dos personas, una de ellas un niño, y heridas a por lo menos otras cinco.

Las autoridades informaron el domingo que la explosión tal vez haya sido obra de insurgentes izquierdistas. La agencia de noticias Reuters cita declaraciones del Ministro del Interior, Carlos Holguín, según las cuales, la bomba fue una represalia de las FARC, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, porque fuerzas del gobierno mataron a uno de sus dirigentes clave.

El atentado del domingo fue el más reciente en una ola de bombas, en Buenaventura. Veintitrés personas resultaron heridas en múltiples explosiones.

Buenaventura se ha convertido en campo de batalla de los narcotraficantes, guerrilleros izquierdistas y grupos paramilitares, todos luchando por el control de las rutas de tráfico de estupefacientes, que pasan por la ciudad.