Un importante funcionario de Corea del Sur viaja a Afganistán, este jueves, para tratar de lograr la liberación de los restantes 22 rehenes surcoreanos secuestrados por insurgentes del Talibán.

Entretanto en Afganistán, un presunto portavoz del Talibán dijo, en una llamada telefónica a agencias de noticias internacionales, que las negociaciones aún son posibles. También confirmó que los 22 cautivos siguen vivos.

Antes de partir, el secretario presidencial surcoreano, Baek Jong-chun, dijo que los secuestradores serán responsabilizados por dar muerte a uno de los rehenes.

La víctima fue identificada como Bae Hyung-ku, un trabajador cristiano de ayuda humanitaria, de 42 años.

Su cadáver acribillado a balazos fue encontrado en la provincia de Ghazni, el miércoles.

Anteriormente, el presidente surcoreano Roh Moo-hyun, censuró el asesinato.

El mandatario pidió a los militantes del Talibán que liberen inmediatamente a los restantes cautivos.