Reguladores de la Unión Europea propusieron medidas para evitar que las empresas de combustibles dominen los mercados de oferta de energía, en un esfuerzo por aumentar la competencia en el mercado.

La Comisión Europea presentó, este miércoles, un plan que obligaría a los productores de electricidad y gas vender sus redes de distribución de energía o entregar su control a un operador privado.

Los reguladores de la Unión Europea señalaron que el plan beneficiaría a los consumidores y alentaría mayores inversiones en la infraestructura europea. Numerosas naciones de la Unión Europea se oponen al plan, entre ellas, Alemania y Francia.

Las regulaciones propuestas también exigirían a las empresas extranjeras que quieren controlar redes de distribución en Europa llegar a un acuerdo, primero, con la Unión Europea.

Esa exigencia afectará a empresas como la rusa Gazprom, que suministra cerca del 25 por ciento del gas a Europa.