El presidente George W. Bush vetó un proyecto de ley que expandiría un popular programa de seguro de salud para niños, administrado por el gobierno.

El veto es el cuarto de sus casi siete años de presidencia y pone camino un enfrentamiento con el Congreso, que apoyó abrumadoramente el proyecto de ley.

Bush dice que la medida es irresponsable y expandiría dramáticamente el programa más allá de su idea original.

El Congreso, dominado por el Partido Demócrata, aprobó la expansión del programa por 35 mil millones de dólares durante cinco años.

Bajo la medida, el Programa Estatal de Cuidado de Salud Infantil proveería cobertura de salud para unos 10 millones de niños en familias de bajos recursos que no pueden pagar un seguro privado, pero ganan demasiado para calificar para programas federales.