Un influyente miembro del más grande partido chiíta, en Irak, se reunió con jeques tribales sunitas, el domingo, en una poco común visita a un valuarte sunita, en la provincia de al-Anbar.

El chiíta Ammar al-Hakim sostuvo conversaciones con el líder de la coalición sunita jeque Ahmed Abu Risha y otros jeques.

Observadores dicen que la visita demostró un deseo de promover la unidad y superar las divisiones sectarias.

Hakim se prepara para asumir el liderazgo del Concejo Supremo Islámico de Irak, de manos de su padre, Abdul-Aziz al-Hakim. El anciano Hakim fue diagnosticado con cáncer, en mayo.

También el domingo, autoridades iraquíes dijeron que la explosión de un coche bomba, cerca de un minibús que llevaba a devotos chiítas, en Bagdad, mató a nueve de ellos e hirió a otros 13.

La policía indicó que mujeres y niños estaban entre las víctimas y que el minibús se dirigía a un templo, en el norte de Bagdad.

En otras partes de la capital iraquí, un periodista iraquí fue muerto a tiros cuando cumplía funciones para el diario The Washington Post.