El presidente ruso, Vladimir Putin y la canciller alemana, Angela Merkel, concluyeron dos días de conversaciones en la ciudad de Wiesbaden, oeste de Alemania, que se centraron en política exterior, comercio y energía.

El mandatario ruso, y la canciller alemana, elogiaron la sociedad estratégica entre sus países. Ambos dijeron que otros temas discutidos fueron el controversial programa nuclear de Irán y el futuro de la provincia secesioncita servia de Kosovo.

Merkel dijo que también examinaron las inquietudes de Occidente sobre el estado de la democracia y la libertad de expresión, además de la libertad de reunión, en Rusia.

La gobernante alemana indicó que Irán podría enfrentar nuevas sanciones si Teherán continúa resistiendo las exigencias de Occidente de dar transparencia a su programa nuclear.

Putin pidió paciencia en las conversaciones con Teherán, y destacó que esa táctica tuvo éxito en las conversaciones previas de este año con Corea del Norte por su presunto programa nuclear.