La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, mantiene una segunda ronda de conversaciones separadas, con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y con el presidente palestino Mahmoud Abbas, este miércoles.

Con miras a las conversaciones, Rice visitó la ciudad de Belén, en Cisjordania, donde oró en la tumba de la Natividad, construida en lo que según la tradición fue el lugar de nacimiento de Jesús.

La secretaria de Estado dijo que las tres religiones monoteístas de la Tierra Santa – el judaísmo, el cristianismo y el islamismo- “tienen la oportunidad de superar sus diferencias” y convertir a la religión en “un poder de reconciliación, en lugar de un poder de divisiones”.

Previamente esta semana, Rice se reunió separadamente con Olmert y Abbas y trató de acercar posiciones respecto a un documento conjunto, en los preparativos de una conferencia de paz del Medio Oriente auspiciada por Estados Unidos.

El martes, Rice mantuvo conversaciones con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, en El Cairo.

Egipto ofreció un cauto apoyo a la cumbre de paz, planeada para este año. Tanto Rice como el ministro de relaciones exteriores egipcio Ahmed Aboul Ghiet dijeron que el momento de la conferencia depende del progreso de las conversaciones palestino-israelíes, respecto al documento conjunto.

Los palestinos quieren que la declaración se refiera a temas de fondo en la disputa palestino-israelí, como las fronteras, el estatus de Jerusalén, los refugiados palestinos y los asentamientos judíos.

Por su parte, el primer ministro israelí Ehud Olmert quiere que el documento sea más vago.