Decenas de legisladores iraquíes se retiraron del Parlamento, el martes, después que no pudieron aprobar el presupuesto para 2008 y otras leyes importantes.

La medida llevó a llamados para que se disuelva la legislatura.

El presidente del Parlamento, Mahmoud Mashhadani, dijo que él podría recurrir a esa medida si la crisis no se resuelve rápidamente.

Los legisladores han estado discutiendo sobre el presupuesto de 48 mil millones de dólares, durante semanas.

Las facciones están en desacuerdo sobre el vínculo entre el presupuesto y otros dos temas, la ley de amnistía que liberaría a miles de prisioneros y un proyecto de ley sobre poderes provinciales.

Los árabes sunitas quieren la ley de amnistía. Algunos chiítas quieren la ley provincial, que daría más poder a las regiones, mientras que los kurdos quieren un presupuesto nacional que otorgaría 17% a la región autónoma norteña de Kurdistán.