Las autoridades rusas dieron a conocer que catorce miembros de una secta del fin del mundo abandonaron una cueva en el centro del país donde habían estado viviendo desde el año pasado esperando el juicio final.

Funcionarios locales dijeron que el grupo, entre ellos dos niños, salieron este martes de una colina en la región Penza, 650 kilómetros al sureste de Moscú.

El Vice Gobernador de Penza, Oleg Melnychenko, dijo que las catorce personas abandonaron la cueva después que dos cámaras colapsaron. Otras catorce personas del culto permanecen bajo tierra.

La semana pasada, siete mujeres salieron del escondite después que nieve derretida dañó partes de un improvisado techo.

Casi 40 personas del culto se barricaron bajo tierra hace cinco meses y amenazaron con detonar latas de gas si la policía trataba de intervenir.

La policía trajo al líder del culto Pavel Kuznetsov al lugar de los hechos para persuadir a otros a que abandonaran la cueva.

Él y sus seguidores creen que el fin del mundo ocurrirá en mayo. Kuznetsov está siendo sometido a tratamiento siquiátrico, por orden judicial.