El Parlamento alemán recordó solemnemente, el jueves, el septuagésimo quinto aniversario de la aprobación de la ley que otorgó poderes dictatoriales al líder nazi Adolf Hitler.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente Horst Koehler asistieron a la ceremonia.

Muchos de los legisladores vestían de negro en demostración de luto por la muerte de la democracia alemana en 1933.

También escucharon una grabación del debate parlamentario cuando el único legislador en pronunciarse en contra de otorgarle poderes absolutos a Hitler, el social demócrata Otto Wels dijo a los nazis que podían arrebatar la libertad a su pueblo, pero no el honor.

El Parlamento permitió a Hitler promulgar leyes sin aprobación legislativa, dos meses después de haber sido nombrado canciller, convirtiendo a Alemania en un estado policial militar.

Para cuando el régimen nazi colapsó, 12 años después, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, decenas de millones de personas en Europa y la Unión Soviética habían muerto, incluyendo seis millones de judíos en campamentos nazis.