Cientos de miles de pasajeros en Estados Unidos intentan conseguir nuevos vuelos después que American Airlines cancelara otros 600 vuelos, este viernes, para efectuar inspecciones de seguridad.

La mayor aerolínea estadounidense ha cancelado más de tres mil vuelos desde el martes.

La cifra representa por lo menos una quinta parte de sus aviones.

Las cancelaciones han generado caos en los aeropuertos estadounidenses, por el alto volumen de pasajeros varados, lo que ha costado a American Airlines decenas de millones de dólares.

La empresa aérea fue obligada a dejar en tierra más de 300 aeronaves a propulsión de tamaño mediano, conocidos como MD-80, para realizar inspecciones de seguridad obligatorias de su cableado eléctrico.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos aumentó recientemente el escrutinio en la seguridad de los vuelos, tras descubrir vacíos en las inspecciones y la mantención de otra aerolínea, Southwest Airlines.